Ser, un médium de Umbanda,
es ser un vehículo entre
los espíritus de Caboclos,
Pretos Velhos, Crianzas y de otras
Entidades.
Es un don, una condición
excepcional y una misión
muy especial.
Es por eso que se debe cuidar
este don, debemos estudiar muy
bien cada manifestación
mediumnica.
Cualquier Terreiro, sea grande
o pequeño, debe tener una
orientación segura, saber
que se está trabajando
y trasmitiendo un camino cierto
para no permitir ni el mal uso,
ni el abuso de toda manifestación
mediumnica.
Un médium de Umbanda debe
tener un alto grado de moral y
una buena preparación física-mental,
para evitar los encostes de estos
espíritus perturbadores.
El ser humano, desde que nace
ya trae consigo ese don, es un
sentido natural de la raza, pero
su falta de evolución y
con el correr del tiempo se va
perdiendo; es decir que se va
cerrando esta facultad cuando
el individuo llega a cierto grado
o crecimiento (esto es relativo,
depende de la percepción
de cada persona.
La forma de desenvolvimiento en
los Terreiros de Umbanda no varían
de unos a otros, Cuando el médium
inicia su desenvolvimiento, después
de un lapso de tiempo que también
depende mucho del poder de concentración,
aptitud física y buena
voluntad, el médium, comenzara
a sentir en su cuerpo las vibraciones
del Guía que a comenzado
a acercarse lentamente, tomando
y soltándolo, el médium
estará girando con la ayuda
del Jefe del Terreiro incorporado
o de algún otro médium
ya desenvuelto.
El objetivo de girar, no es el
de bailar en el medio del salón,
sino que al estar el médium
girando y concentrado estará
atrayendo hacia sí, hacia
su aura, al Guía de acuerdo
con el punto cantado que se estuviese
tirando, entonces, el Guía
envolverá al médium
con su fluido, tomándolo
y soltándolo, como si fuera
un espiral, hasta que al final
lo incorpora.
La incorporación no se
realiza inmediatamente, es un
proceso lento y no se logra antes
de los cinco u ocho meses; esto
también depende del grado
mediumnico del iniciado, en algunos
casos, no siempre, se da que el
médium incorpora en mucho
menos tiempo y en otros la incorporación
es más lenta y en algunos
casos los médiums han tardado
en tomar a su Guía hasta
años.
Dividiremos la manifestación
mediumnica en tres partes.
Medíumnidad consciente
El médium consciente, es
el individuo que recién
empieza a desarrollar esa facultad,
por eso, es necesario tener una
muy alta concentración,
para ir liberando la mente. El
médium ira sintiendo primero
varios síntomas o molestias
en su cuerpo, como por ejemplo,
vómitos, descomposturas
estomacales, sentirá en
su mente voces, le parecerá
ver alucinaciones, sentirá
los músculos que se ponen
más tensos de lo normal,
como si una fuerza interior a
la de él, se apoderase,
lo cual es así. Empezará
a notar que su pensamiento trabaja
por decirlo de alguna manera,
al triple de su velocidad normal,
esto se debe, que al no perder
la conciencia, está sintiendo
su propia conciencia (conciencia
física y espiritual) y
la conciencia del Guía
que lo está incorporando,
así como su respiración,
la cual sentirá que su
pecho duplicará su funcionamiento,
al respirar por él y por
el Guía mismo, ya que el
médium es usado como un
vehículo.
El médium semi-inconsciente
es aquel que ya con cierto tiempo
en su desarrollo, pasa a una incorporación
más firme, empieza a sentir
en su mente como si en momentos
quedase dormido y se despierta
nuevamente, lo mismo sucede con
los oídos, por momentos
escucha, por momentos no, por
momentos no-vera, como de golpe
recuperara la visión, esto
se debe a que el espíritu
que está incorporado está
tomando una posesión más
nítida de la materia y
por lo tanto de los sentidos del
médium, haciendo los movimientos
más elásticos y
más claros.
El médium inconsciente
Es aquel que ya a superado las
primeras etapas, llegara ya con
una buena predisposición
física y mental a ese grado
de medíumnidad. Que es
cuando el Guía toma posesión
completa y ejerce total dominio
de los sentidos del médium,
entonces si se le diese en ese
momento al médium a comer
por ejemplo pimientos de los fuertes,
sal o cualquier cosa que alterase
el gusto normal, no lo sentiría.
Si se lo hiciese caminar sobre
las brasas, no se quemaría,
dentro de estos ejemplos entran
otros tipos de pruebas que emplean
lo Jefe del Terreiro para probar
la incorporación.
Debemos saber que la medíumnidad
es como dije antes un don que
todo ser humano trae en si desde
su nacimiento, por lo tanto es
un don del espíritu inmortal
que se desarrolla por medio de
las reencarnaciones, así,
que no hay una persona que sea
mejor médium que otra sino
que la persona que tiene una medíumnidad
semi-inconsciente o inconsciente
viene desarrollándola de
las vidas anteriores ya que a
sido un iniciado en cualquier
doctrina esotérica.