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El Aura y el Karma

El cuerpo humano está rodeado de un campo magnético-energético, que es como una nube brillante, de la cual es posible distinguir tres zonas.

  • Una capa oscura, de aproximadamente seis centímetros de espesor, pegada a la piel.
  • Una segunda capa que rodea a la primera, un poco más vaporosa, que varia en su espesor entre los dos y tres centímetros, que fluye del cuerpo es sentido perpendicular.
  • Y la tercera capa que es de una delicada luminosidad y alcanza un esplendor de unos quince centímetros, la que depende de la edad y la salud del individuo.

Estas tres camadas fluídicas son las que se conocen con el nombre de “aura”.
Es así, que las tres capas del aura, corresponden en primer lugar al plano físico, en segundo lugar al plano mental y en el tercer lugar al plano espiritual.
Se dividen a su vez en tres capas cada plano.
Cada una se encuentra ligada a un centro energético, del cual se produce el intercambio de energía con el medio.
Existen 7 centros de fuerzas, que son por llamarlos de alguna forma los mayores y veintiún centros menores.
El organismo se encuentra cruzados por líneas energéticas.
En el punto donde se cruzan veintiuna líneas se forman los centros de fuerza mayores y donde se cruzan las catorce líneas se forman los centros menores. En las palmas de las manos existen dos centros de fuerza menores, que son los encargados de canalizar las energías positivas, destinadas a curar, cada uno de estos centros, parecen aspirar energía del campo energético del astral como haría un remolino de agua o de aire.
Estos centros cumplen una doble función, por un lado dejan pasar la energía hasta el aura y por otro trasmiten energía desde el sujeto hasta el exterior.
Es importante que los centros de fuerzan se mantengan abiertos, porque cuando más energía dejamos fluir, más sanos nos encontramos, por lo contrario, si los centros están cerrados, la falta de flujo energético nos llevara a la enfermedad.

El aura y sus colores

El aura que rodea al cuerpo humano es invisible a simple vista, pero su existencia es notada por efectos o bajos los efectos de la clarividencia.
Ese halo o aureola es producto del mismo individuo, si fuera investigada por un clarividente, este analizaría sus secretos, las emociones humanas están evidenciadas en el aura por medio de los colores y esos colores solo son perceptibles por un iniciado.
Ahora bien, existe una aureola inferior, que los ocultistas designan con el nombre de “principio de salud” y que pertenece en consecuencia al cuerpo físico.
Algunos representan a está aureola como un capillo cuya cerdas fueran rayos de luz, emergiendo del cuerpo humano, de gozar la persona de excelente salud, los rayos habrían de penetrarse sin ningún accidente, de lo contrario si la persona tuviese algún síntoma de enfermedad se representarán estos rayos en firma langidesentes, como si un fuerte viento estuviese acosando un plantío.
Se manifiesta en muchos casos, como un tenue vapor que vibra en el espacio, en torno a la persona, si un vidente la examina, el aura aparecerá dotada de cualidades y matices diversos y cada cual corresponde a los pensamientos, emociones, a los dolores, etc.
En casos extraordinarios de emociones diversas, físicas o psíquicas, el aura se manifiesta como si se tratara de una nube luminosa sin límites y de colores extraordinarios a los colores comunes. Parece como si se tratara de una conjunción de colores magnéticos.

La Ley de Retorno

Se afirma que nada ocurre casualmente y que todo sucede de acuerdo a la Ley.
Los planos superiores dominan a los inferiores, aun así ninguno escapa a está Ley.

En lo que al aura se refiere y a la luz que envuelve al individuo; también un trabajo de magia negra se rige bajo está Ley.
También conocida como Ley de Retorno, de Acción y Reacción o Ley del Karma.
Si el individuo es de una vida recta y es afectado por un trabajo de magia, su aura al estar más fortalecida o brillante que la de su atacante; se pone en ejecución está ley, volviéndose el trabajo hacia quien pide y también contra quien lo hace.
En realidad los trabajos de magia negra son mandados a los huesos que son donde penetra la capa fluídica conocida como fluidina-cromática, penetrando por sus centros de fuerza (chacras) ubicados en distintos puntos del cuerpo.
Los espíritus invocados para dicho trabajo bajan desde el astral inferior con ese fin, cuando la persona se desmancha (limpiar su aura) esto no-queda dando vuelta en el astral, automáticamente se vuelve contra quien lo invocaron, castigándolos (según de donde venga esos espíritus y el objetivo con que fueron invocados)

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